próximo concierto

ere_serrano_06
Jueves
8.nov.2018
21:00h.

BOGUI JAZZ

c/Barquillo, 29 – Madrid

MOMENTOS ALHAMBRA JAZZ
Presentación de
AUJOURD’HUI MON CŒUR

Ere Serrano nos presenta en este concierto en Bogui Jazz, incluido en el ciclo Momentos Alhambra Jazz, su tercer álbum, titulado Aujourd’hui Mon Cœur. Temas propios y arreglos muy personales de Puri Santamaría llevados al jazz de algunas de las canciones francesas más representativas que formaron parte del paisaje musical de su infancia.

Voz: Ere Serrano
Piano: Adrián Carrio
Saxo Tenor y Soprano: Ariel Brínguez
Contrabajo: Héctor Oliveira
Guitarra: Joaquín Chacón
Batería: Giancarlo Spirito

Me atrevo a decir que Ere no dudó mucho cuando eligió “Mon cœur” como tema para abrir este disco. ¿No pasa a veces que escuchando un disco pensamos que el track 1 (sin encontrar razones precisas) parecía predestinado a ser el track 1? Pues aquí sucede. Una pieza gozosa, redonda y que empuja a inventarse un amanecer, levantándose de la cama de un salto (me ha venido esta imagen), prepararse un buen desayuno y salir a la calle a caminar por cualquier calle que a uno le haga feliz.
¡Qué bien empieza esto! El unísono del grupo de apenas seis compases, que abre el disco, es como una píldora que condensa la esencia de todo este álbum. Acertada es también la decisión de abrir el melón con un solo de contrabajo. El tiempo y la armonía de “Mon cœur” piden que sea Héctor Oliveira quien se lance a frasear (pasear). ¡Cuánto me gustan los contrabajistas que “suenan”!. Obviamente, todos suenan. Me refiero a esa humanidad que respira un instrumento cuando por sus sonidos sabemos algo de quien lo toca. En el contrabajo no solo hay que escuchar las puras notas; ahí están también los roces, las cuerdas percutiendo el mástil, las afinaciones necesariamente imperfectas. No es un instrumento de viento, pero respira. Me gustan los contrabajistas que hacen “respirar” su instrumento, y Héctor lo consigue.
“La javanaise”. Un vals. A Adrián Carrio lo mismo le da un piano acústico que la melódica (o piano de boca) para acompañar a la cantante. Se trata de eso, de acompañar, no de pisar, y creo que la elección de este músico para el acompañamiento armónico ha sido acertadísima, sin duda, fruto de la madurez artística en la que se encuentra Ere. Mi escucha cada vez se aleja más de los jazzistas empeñados en demostrar saberes enciclopédicos a cada compás. ¡Es taaaaan agotador! Apenas lo soporto ya ni en un directo. Es muy fácil disfrazar con pura técnica el ego juvenil y el ansia de reconocimiento. Por eso admiro tanto a los pianistas “dosificadores”, aquellos que, aún siendo relativamente jóvenes (como Carrio), parece que hayan llegado ya a una madurez en su sonido (me sugiere el “toque” de Hank Jones), su fraseo y sus voicings.
Giancarlo Spirito (batería), diría que es un joven veterano (valga el oxímoron) que conoce muy bien a Ere, pues ha colaborado con ella en numerosas ocasiones. El disco está lleno de matices rítmicos (como la combinación binaria y ternaria en “Sous le ciel de Paris”) que colaboran a hacer de este disco un desafío para que el oyente se divierta en descubrir uno distinto a cada escucha.
También es acertadísima la inclusión de invitados como Ariel Bringuez (al saxo soprano y saxo tenor), que también participó en el proyecto anterior de Ere (“Universo Dalla”) y Joaquín Chacón (guitarra). Ambos, tremendos músicos, de diferentes generaciones que, atestiguo, supieron empastar, desde el primer compás y con tranquilidad pasmosa, con el cuarteto de base.
Los arreglos de Puri Santamaría, fáciles pero difíciles. ¿Cómo explicar esto? La limpieza musical y la sencillez se llevan mal con los errores en la ejecución o las pretensiones de salirse del tiesto (como sucede en la música de Mozart). Por esto, los músicos que se enfrentan a este tipo de arreglos y en formatos tan escuetos, deben estar muy atentos. Pocas notas, pero muy bien pensadas. Quizá sean estos (junto con la inspiración, indispensable) algunos de los secretos que diferencian un buen arreglo de uno excelente. Y los de Puri no me canso de escucharlos.
La hiper abundancia y el exceso en el arte no es algo que atañe solamente al mundo de las imágenes o la literatura. La música también ha cedido al monstruo de la exigencia, de la hiperactividad, de lo demostrativo, de lo nuevo siempre. “¡Hay que arriesgarse siempre y nunca mirar atrás, aunque te equivoques!” Falso: te has dejado engañar. Aunque parece que hay un cierto movimiento de regreso al sosiego (bien venido y necesario). Así que últimamente se me ocurre que quizá no haya arte más radical y arriesgado que construir(se) un decir propio desde la renuncia a todo gesto que tan solo pretenda deslumbrar … y cansar.
Desde un timbre privilegiado, un trabajo paciente y un cuidado de sí en todos los ámbitos (¿por qué no?) no hace falta hacer trampas post-post-post modernas. Tan solo (y nada menos) que CANTAR. Canta la melodía, frasea, respira, escúchate, siente y el cante saldrá.
Con el anterior disco de Ere Serrano noté una sensación que se afianza con este nuevo disco. Si al día siguiente estoy silbando el disco es que es bueno. ¡¡Viva el jazz pegadizo e cantabile!! Esta es mi tesis, pero a mí me funciona. Otra prueba definitiva consistiría en pensar qué música elijo para el radio cassette del coche cuando tengo por delante un viaje largo (¡para cuándo un Spotify para cassettes!). Pues este disco parece que es algo más que bueno porque es “silbable” y “viajable”.
Podría decir que esto es jazz mainstream, pues sí, lo es, ¡pero pata negra! Porque todos los músicos que intervienen aportan en sus discursos las influencias contemporáneas, pero no hacen de ello lo más valioso, no imponen lo novedoso a cualquier precio. Ere ha tenido la inteligencia de producir y dirigir un sonido grupal que sirve para sostener una idea musical que surge desde el amor a la propia música (nada menos).
Nada es excesivo en este disco, solo su belleza. Gracias, Ere, por hacerme disfrutar con este nuevo CD, en el que tanto (me consta) has puesto de ti. ¡Bravo!
Para finalizar, que hable Ere: este proyecto “es un mosaico de algunas de las canciones francesas más representativas que formaron parte del paisaje musical de mi infancia”.

lunes, 9 de julio de 2018
Gabriel López (fotógrafo en la sesión de grabación del disco).
http://fotoespacios.com/

jueves 8.noviembre.2018 21:00h.

BOGUI JAZZ
c/ Barquillo, 29
Madrid

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies